18 may 2016
12 may 2016
28 abr 2016
15 abr 2016
1mes (paso de todo o nada?)
Ni siquiera se que rumbo esta tomando mi vida. Tengo dos laburos, una carrera universitaria, una visión política y nada me llena.
Hace un año rompo con que quiero hacerme los brakets, me los hice y estoy cuasi arrepentida.Mis miedos y mi baja autoestima me augurian una vida sin sexo y de soledad.
No se si necesito de un chabon al ladopara sentimre completa o que es lo que me esta pasando ultimamente.
1 mes, 30 dias de nada, de todo, de vivir, de disfrutar, reir con aparatos y soñar un mundo mejor
15 mar 2016
13 mar 2016
22 feb 2016
6 feb 2016
volvi
Las cosas que no te digo por nuestra manera callada de querernos. Cuando descubras... Cuando descubras. Mirá. Llueve como si fuera la primera vez. Mi hijo a caballo atravesando al galope la tormenta. Mi hijo a caballo, galopando a mi lado. El pasto bajo los cascos de los caballos. La tierra sin alambradas. Las cosas que no te digo. La tierra purpúrea empapada por la lluvia. De esta costilla naciste, de esta tierra mojada brotaste: por ella pelearás, hasta que cada fogón sea la casa de todos.
4 ene 2016
rutina
nunca pude trabajar más de tres meses en rutina: todos los días, las mismas hroas, en el mismo lugar.
Me aterra
me altera
no me sale.
MI primer laburo fue de moza, laburaba los findes, en diciembre trabajaba mucho en corporativos. Me gustaba, muleaba como loca pero me cabía. Eramos todos pendejos que después de un evento nos pintaba la gira. Íbamos a un evento en el día, nos íbamos de gira, al otro día de nuevo evento de día, después a la noche. Mi vida ese año y medio fue de facultad, laburos de vez en cuándo, recitales, e ir a atender eventos con mi mejor sonrisa son dormir.
El segundo lo conseguí gracias a papá. Iron Mountain, una tortura. No exagero, casi enloquezco y por eso al tercer mes me las tomé. Diez horas, todos los días, a dos horas de mi casa. No podía ni tomarme un mate con mi vieja. Ahí tome consciencia de que la rutina me asesinaba.
El tercero fue por merito propio, vendedora en un local de ropa. Hice lo que pude, duré un año. No trabaja todos los días ni ahí. Algunos sí, otros no. Sábados obligatoramente. Tres decisiones fundamentales para irme: -viajar un mes por el norte -una jefa cuasi esquizofrenia que me volvía loca - mi ex me había dejado con el corazón hecho añicos.
El cuarto fue realmente una basura. Llamaba por teléfono a hispanoamericanos que vivían en EEUU, para venderle productos para la salud sexual. En Constitución. Lo odiaba, iba a trabajar realmente sin ganas, cuándo llamaba y me contestaban cortaba porque me daba pánico la situación. Lógicamente me echaron.
Para el quinto, debí volver al tercero. No vendía más y me dediqué a la caja. Nunca rutina. Siempre trabajando algunos dias si, otros no porque cursaba, Tuve en el año UN MES dónde trabajé todos los dìas porque tenía vacaciones de facultad. Era torturante, llegue a desesperarme, lo odiaba, vivía de mal humor. Diciembre lo trabaje de punta a punta, lógico y no me molestó en absoluto.
Llegó enero, rutina de dos semanas porqu8e tengo a mi compañera de vacaciones
Sofocante
La odio
no me gusta
no me acostumbro
no me sale
8 dic 2015
mujerque(porfin)dicechau
Me llevo un paquete vacío y arrugado de cigarrillos "Republicana" y una
revista vieja que dejaste aquí. Me llevo los dos boletos últimos del
ferrocarril. Me llevo una servilleta de papel con una cara mía que habías
dibujado, de mi boca sale un globito con palabras, palabras que dicen cosas
cómicas. También llevo una hoja de acacia recogida de la calle, la otra
noche, cuando caminábamos separados por la gente. Y otra hoja, petrificada, blanca, que tiene un agujerito como una ventana, y la ventana estaba velada por el agua y yo soplé y te vi y ése fue el día en el que empezó la suerte.
Me llevo el gusto del vino en la boca. (Por todas las cosas buenas,
decíamos, todas la cosas, cada vez mejores, que nos van a pasar).
No me llevo ni una sola gota de veneno. Me llevo los besos cuando te ibas (no estaba nunca dormida, nunca).
Y un asombro por todo esto que ninguna carta, ninguna explicación, pueden decir a nadie lo que ha sido.
30 nov 2015
Lucía no duerme
Ana no duerme,
espera el día
sola en su cuarto
Ana quiere jugar
sobre la alfombra,
toca su sombra,
cuenta las luces,
mira la gran ciudad.
Ana no duerme
juega con hadas
tal vez mañana
despierte sobre el mar, el mar,
sobre el mar, el mar.
Ana de noche
hoy es un hada
canta palabras
canta y se torna en luz.
Sobre la alfombra
toca su sombra
cuenta las luces
mira la gran ciudad.
27 nov 2015
buscoenelaireLIBERACIÓN
Llegué hasta casa muy tarde esta noche,
con ganas de ver el sol
Hace días que llueve acá adentro, pero afuera no.
Y voy cantando canciones al aire como hace el ruiseñor
y me la aspiro pateando montañas de vino en cartón
Y mas me adentro, mas me suena el silencio
que vos sentís y que sale de adentro cuando no estas.
Hoy perdí la fe, estoy pensando en qué parte del juego tal vez me equivoqué.
Hoy perdí la fe, perdí la llave que encerraba tu alma y la del calabozo encontré.
Atando clavos y tirandole fichas a una pelota que baila sin manija
me doy cuenta que..
en el instante en que escribo estas notas,
voy escupiendo ceniza y derrota, te perdí otra vez.
Hoy perdí la fe, estoy pensando en qué parte del juego tal vez me equivoqué.
Hoy perdí la fe, perdí la llave que encerraba tu alma y la del calabozo encontré.
Es que a la vuelta del bar me encontré borracho, loco y con la lengua picante
es que a la vuelta del bar me encontre...
Es que a la vuelta del bar me encontré borracho, loco y con la lengua picante
Es que a la vuelta del bar me encontre 14 y 22
19 oct 2015
nomeacuerdo
No me acuerdo el día que mi cuerpo cambió y deje de ser hiper flaca para ser gorda.
No me acuerdo cuándo pase de usar 90 a usar 100
No me acuerdo el día que empezó a importarme la opinión de los demás
No me acuerdo cuándo mi autoestima quedó tan abajo.
No me acuerdo cuándo empezó a importarme tener una sonrisa desastrosa
No me acuerdo cuándo me importo que ningún chabón me de bola
No me acuerdo cuándo me molestó ser tan blanca
NO me acuerdo cuándo el físico empezó a importarme
nonono
no me queiro acordar.
mi yo del pasado me odiaría
4 oct 2015
pintauñas.
O esmalte, como le dicen las chicas grandes.
Tengo rituales muy vacios dentro de una vida llena de cosas. Pintarme las uñas cada vez que mi vida se desmorona es uno.
Así, cada vez que mi vida es un caos, yo agarro un esmalte y me pinto las uñas. Me bochan en una materia, hago alto drama, lloro sin parar y me pinto las uñas.
Un chico me rompe el corazón, hago un melodrama y me pinto las uñas.
Cuándo todo se cae y esta desordenado y parece que nada lo va a solucionar: me pinto las uñas. Es lindo ver algo prolijo entre tanto desastre
sobre todo porque yo nunca tengo las uñas prolijas
23 sept 2015
Vuelan estos textos, para tí Lucía.
Desde pendeja me proclame "open mind".
Mi primer noviecito me puso los cuernos a mis 16 con una mina que estaba el doble de fuerte que yo. Lloré hasta cansarme proclamando que "en el amor, no hay infidelidades". La vida siguió pasando y comprendí que el amor esta a, mínimo, nueve kilómetros de la fidelidad.
A mi segundo noviecito lo volví loco porque se puso a militar en un partido que me cabía y yo deje de ser su prioridad. Lo celé, lo perseguí hasta que me dejó. Ahí entendi que el amor esta a más de mil kilómetros de la posesión del otro.
Desde que mi segundo noviecito me rompió el corazón hasta dejarlo hecho polvo, pasaron hoy (si , hoy 23/09) dos años. 730 días. Todavía no encuentro a alguien que mínimo me interese.
Mi filosofía "open mind" me permitió tener sexo sin muchas complicaciones, vivir una vida llena de birra y porro y salir todos los días de la semana.
Ir a recitales los domingos, llegar a la clase pasada de rosca y amar la gira.
Lamentalbemente este lado open mind tiene un lado "futuro y facultad" demasiado fuerte.
Y hoy, mientras escribo y me fue mal en un parcial pienso:
¿No será hora de sentar cabeza, encontrar un novio y ponerme las pilas con la carrera?
6 sept 2015
3x1 (o qué semana tan con todo y sin nada)
- Mi ex novio, al cual me curtí hace poco menos de un mes, me habló. Desde una noche bastante dudosa y con un sexo nada alucinante no me hablaba. Charlamos de todo un poco, casí que le saco las palabras a tirabuzón (chabón vos me hablaste, que te pasa?) hasta que llego a nuestras manos la discusión política. Después de un derrame de ira de mi parte me deja de contestar, y me dice me voy a dormir. Kisses y nada más. Al otro día me charla de nuevo que si estaba enojada y termina la conversación con un "relaja un poco" que me dieron más ganas de pegarle tres trompadas en la jeta que calmarme, pero bueno.
- El mejor amigo de mi (otro) ex novio que nadie sabe porque me habló. Me invito a salir, obviamente le dije que sí, después dude bocha porque la verdad mandarse alta cagada al pedo. Colgué a la noche, no le conteste más- Hoy me hablo, que mejor no, que qué se yo. Me bloqueo obvio y no hable más.
- Sr h. ¿Nunca tuvieron una persona a la que no le pudieron decir nunca que no?. Yo la tuve. Un hijo de puta con todas las letras. Me pego el paseo de mi vida. La primera noche fue muy mala mía, obvio. Le caí drogada y ebria, le hice una mini escenita de si saldría conmigo, el falco me dijo que no, yo me puse hiper densa y quedo ahí. No me volvió a contestar ni un mensaje, hasta que derrepente se acordo de lo copado que estaba coger conmigo, y me volvió a hablar. Obvio que yo accedí y volvimos. Teníamos un sexo alucinante, del mejor que tuve en mi vida. Hasta que un día se le tira a mi mejor amiga, le digo que es un gil, que no se daba cuenta que me hacia quedar como una tarada, me graba cuando le digo eso, se lo mando a un amigo, lo encuentro, lo mando a la mierda y listo. Ya esta me dije a mi misma, mintiéndome porque era obvio que iba a ceder. Y así paso, me volvió a mandar mensajes, aguanté, aguanté hasta que hablé con el. "Es la última Sr h, te mandas una más y se termina posta".El flaco me jura que no se va a volver a mandar una cagada más, que el la pasa re bien conmigo y caigo (otra vez). Nos volvemos a ver "no sabes como te extrañaba". Pasa, el flaco divulga que nosotros habiamos hecho un trío que no paso, ahí lo termino de mandar al carajo y por fin, le digo que no. La cosa es que esta madrugada me manda un mensaje, no tengo su numero asi que pregunto ¿Quién sos?. "El Sr h, pero ayer estaba muy borracho cuándo te mande ese mensaje, no le des bola".
Haganle un favor los tres al mundo y peguense un tiro.
20 ago 2015
Marina.
Allá por el 2010 si mal no recuerdo, yo estaba de novia. Amaba tener alguien al lado que perdiera el sueño por mi. Le había perdonado cosas imperdonables y por el había hecho cosas sin la más mínima lógica.
Mi hermano tenía esa persona. Dueña de un carisma sin igual, Marina me cayó pésimo cuándo la conocí. La quise echar de mi cumpleaños y no podía ni verla. (error).
Por suerte al tiempo la conocí mejor y mientras más la conocía más pensaba: ¿Qué hace esta mina con el simio de mi hermano?. Se bancaba todas: mil macanas de él, la bardeaba, la basureaba, la dejaba excluida de todos sus planes y ella seguía, seguía y seguía. Creo qué ahí fue su error: se banco más de lo que se debía.
El cararrota de mi hermano tuvo el tupé de dejarla (aclaro: yo no vivi en esa relación, solo hablo porqué lo conozco a el y la conozco a ella) y hoy les puedo confirmar que le hizo un favor.
Marina la paso mal, le rogo perdon, le rogó que volvieran, de todo. Ella le rogaba y el con su aire de superación decía: no,a mi me gusta la vida solo, etcetc.
Pasó el tiempo, yo tuve un contacto virtual con ella y lo logró: escapo de Buenos Aires. (Padua para ser exactos)
Se recibió de la carrera que mi hermano dejó, consiguió un laburo, un novio que la entendiera y la tratara bien y decidió qué su vida aqui "no daba más". Sí así como lo cuento: Marina cumplió mi sueño. Dejo su rutina, su trabajo, sus gatos (creo que tenía más de uno) su perro "Ciclón" y se fué De gira con su novio por todo latinoamérica.
Marina lo logró: se despego de la ciudad. Dejo la rutina, después de qué Padua la bastardeara ella lo hizo.
Mis aplausos para ella, toda mi envidia y el deseo de, algún día, poder cumplir mi sueño como vos.
Gracias Maru, aunque no lo sepas, me demostras que sí, que se puede.
3 ago 2015
26 jul 2015
21 jul 2015
13 jul 2015
el regreso II
Mariano dice:
—Un buen día descubres con cuánta facilidad te pueden borrar. Te queman las cartas, los libros, las cosas tuyas. Te matan o te encierran o te obligan a irte. Un buen día te das la vuelta y descubres que ya no queda ninguna huella. Como si no hubieras existido nunca. Ahora, tengo nombre de otro.
El sol va enrollando las sombras y se las lleva. El lugar huele a madera húmeda y a café recién molido. Cuando llegue la noche, el olor a tabaco predominará.
—¿Por eso volviste? ¿Por eso me querías ver?
—Y vos, ¿no querías?
Él le mira el rostro, multiplicado por los espejos de los lambrises de madera. Parpadea y Clara está desnuda bajo el sobretodo de él, que le queda como una carpa, y lleva los zapatos de él, desabrochados, y camina por la casa, camina como Chaplin, y está bellísima.
Mariano sacude la cabeza:
—Hoy anduve toda la mañana buscando el café del griego. Pensé que se había mudado, que...
—Yo volví, algunas veces.
—¿Sola?
—¿Cómo?
—Pregunto si volviste sola.
Ella le pellizca el muslo y él pega un respingo.
—Claro que sola, bobo. Al mediodía, como antes. Volví aunque me daba miedo. Después, necesité ir y el café ya no estaba.
Clara vuelve el rostro. Arriba de los revestimientos de madera se retuercen unas molduras de yeso; más arriba hay un afiche de corridas de toros, descuajeringado y sucio de moscas. De golpe, Clara dice:
—No entiendo por qué volviste.
Y retira la mano. La mano de Mariano queda sola sobre la mesa, con la palma vuelta hacia arriba. Tiene la línea de la vida larga pero muy tajeada.
—No entiendo. Me habías dicho: “No nos vamos a ver más. Somos libres”. Yo me quedé muda mirándote la espalda y te perdiste en la esquina de la estación. ¿Qué esperabas? ¿Que corriera detrás tuya? ¿Que te llamara a gritos? ¿Para qué quería yo esa libertad que me regalabas? ¿Para qué la quería?
Mariano escuchaba los ecos de sus propios pasos y llevaba la cabeza vacía por dolorosa victoria de la voluntad, pero al llegar a la estación del ferrocarril se le metió por los oídos el estrépito de la máquina aproximándose y entonces supo que desde ahora le harían falta los navegantes misteriosos que tan a menudo se perdían, por puro gusto, en los desfiladeros de niebla de la memoria o la imaginación de esta muchacha. Trepó por los peldaños de fierro y supo que ella sería, desde ahora, una nuca entrevista en la muchedumbre o un perfil que se escapa, una voz adivinada entre otras voces. Que él se daría vuelta bruscamente y echaría a correr y tomaría a una mujer por el brazo: que se equivocaría siempre. Entró al vagón de pasajeros y se sentó en uno de los viejos asientos de paja de la época de los ingleses y supo que ella persistiría: escuchó el traqueteo de las ruedas sobre los rieles y supo que ella persistiría, persistirá: en verano, en los túneles de hojas, convertida en un sanantonio que te camina por el brazo, o en las noches de julio, llenando una silla vacía en la complicidad humosa de los cafés. Llegó a destino y se bajó, mareado, y seguía sabiendo que ella continuaría oliendo a sí misma en su memoria, deambulando desnuda por la región nochera de sus sueños: que ella sería, que será, una cicatriz que a veces hace cosquillas y a veces late y a veces arde y a veces duele. Y sintió la necesidad de volver y por lo menos decir: “Nunca, nada”. Por lo menos decir: “Como esto, nunca, nada”. Y no volvió.
—Clara.
—Sí.
—Yo.
Clara dibuja espirales de ceniza sobre la mesa de madera. A Mariano, la boca le niega saliva.
—Yo te extrañé mucho, ¿sabés? —dice Clara—. Y te odié mucho, o quise odiarte mucho, para que no me lastimaras. Quise verte cuando estabas preso, pero no había manera, y yo no tenía a quién preguntar. Y después... Después, me sentía como una bala perdida. Me despertaba llorando. No me gusta llorar. Cuando era chica, leía un libro para varones y había dos páginas que me hacían llorar. Cada vez que leía esas dos páginas, lloraba. Entonces las pegué, con goma. A mí no me gusta llorar.
Mariano se atraganta, carraspea, dice:
—Te mandé un mensaje. Dos. Un par de señales de humo. Te llamé.
—Mucho después —dice Clara.
—Sí.
—Mucho después y desde lejos.
—No me contestaste nunca —dice Mariano.
Clara se ríe, sin alegría. Enciende un cigarrillo. No le siente ningún gusto, aunque no está resfriada.
—Siempre decides todo por tu cuenta, ¿no? —dice.
Y dice:
—Yo sabía que iba a pasar el tiempo y nos íbamos a olvidar bastante o del todo.
Por un segundo, Mariano siente la tentación de contestar algo que sea brutal y definitivo, como para ayudar al jodido destino a cumplirse, pero se saca los anteojos, mordisquea la patilla y dice:
—No recurrí a vos. Renuncié a vos. Como en las novelas cursis del siglo pasado, ¿no? El enfermo sin salvación viene de ver al médico y dice a la mujer que quiere: ‘Ya no te quiero”.
Una arañita, minúscula, camina sobre la mesa; trepa a la mano de Clara, le tiende un puente de hilo entre los dedos. Clara busca los ojos de Mariano:
—Me habías dicho cosas horribles. Antes.
—No.
—Me habías acusado de necesitarte.
—No. No.
—Me habías dicho que...
Ella echa una bocanada, persigue una mosca con el humo.
—Tendrás mucho para contar —dice.
—Y vos.
—¿Yo? No mucho.
—Supongo que te habrán pasado cosas —dice, explora, pregunta Mariano—. En todo este tiempo...
—Me aguanté —contesta, elude, se encierra Clara—. No me morí en tu ausencia. Para mí era fácil, ¿no? ¿Te acordás? Me decías que yo tenía piel de tela impermeable y que todo me resbalaba y... Yo me quedé aquí. Me quedé. Un país en demolición. Esperando. Que se me cayera encima y me aplastara.
Clara escucha su propia voz resonándole bien adentro:
“No vas a llorar, Clara”, su propia voz: “No vas a llorar, no”, alzándola y aguantándola para que no tropiece y se caiga. Por los ojos no le sale nada. Por la boca tampoco. Aunque quizás le haría bien decir: “No me gusta estar sola. No estuve sola. No me gusta sufrir. Te borré. No te necesito”.
Mariano clava la vista en los tablones del piso de madera, en la mugre de varios días con sus noches, las manchas de alcohol o de café, los puchos apagados contra el polvo grasiento.
—Yo no quiero que nadie me espere —dice—. No quería.
—Para no sentirte obligado a esperar a nadie —dice Clara—. Por eso.
—Puede ser. No sé. Puede ser —dice Mariano, y dice—: No importa.
Las palmas de las manos de Clara forman un cáliz que le sostiene y le aprieta los músculos de la cara. Esta cara que parecía no cambiada. Si se pudiera, piensa Mariano, ser más fuerte que la pena y el olvido. No quiero empezar otra vez con aquellas guerrillas inútiles: me dijiste, te dije, no fue eso, sí fue, quise decir, no quise, sí quisiste, no. No quiero haberte lastimado nunca. No quiero defenderme. Si se pudiera decirte que en la prisión vos eras la única libertad que ellos no podían arrancarme. Si se pudiera verte todavía la alegría sacándote chispitas por los poros de la piel. ¿Sabes? Si se pudiera. Fue un asesinato. Ya sé. O no. El amor era un dios primitivo, me exigía sacrificios, se había muerto de hambre.
—Sigues sin decirme.
—¿Qué?
—Por qué volviste.
Mariano mira al techo. Decirte: me sentía ladrón. Decirte: estaba usando una libertad que no era mía. Y además, ¿por qué vuelve el animal salvaje a beber del agua de la cañada? Pero no dice nada.
—¿Quieres que te lo diga yo?
—No. No me hagas preguntas. No me gusta que me hagan preguntas.
—Ya lo sé. Te sientes como si te estuvieran mandando. Yo debería saberlo. Todavía vives defendiéndote. Como antes. Antes, también eso me gustaba. Pero yo cambié, Mariano. Yo cambié.
Mariano quisiera besarla o quisiera romperle la cara. En cambio, le dice: “Perdona”. Aprieta el vaso entre los dedos. La mira mirarse las uñas comidas; la mira mirarlo como si él fuera transparente y también quisiera que no hubiera pasado el tiempo y que no hubiera pasado nada. ¿Hasta qué edad se puede creer que la noche es una diosa peleadora y no el resultado de la rotación de la tierra? Enciende un cigarrillo: confirma que sigue mal del pulso. Pide más vino. Podría decir que ha vuelto para hacer algo por su pobre Tierra y por lo que le merece ser salvado; y eso sería verdad. Pero sería solamente una parte chiquita de la verdad.(...)
7 jul 2015
mal humor
robé al idea de la cope.
Nisiquiera se porque estoy tan fastidiosa.
Me dijeron que mañana no trabajaba, salí a las cinco y cinco y veinte me llamaron para decirme que no, que trabajaba, que "era joda" (?)
Ví a mi ex el viernes y todavía no defino que me pasó
Me mando un mensaje hace un ratito y me clavó el visto (parauqemehablasflordehijodeputa)
Todavía no cobre (estamos a 7 chabón)
Tengo un final el jueves qué viene (alguien lo quiere dar por mi?)
trabajo de algo que no me gusta
debo mucha guita en mi tarjeta
tengo que pagar un celular que ya me robaron
mi hermano en cuasi machista
soy constantemente cuestionada
estoy cansada de que los triunfos se midan en guita
necesito adelgazar
-estas enojada por qué te clavo el visto no?
SI. RE CALIENTE
etc.
5 jul 2015
Cuando lo conocí, él estudiaba Derecho y además trabajaba como una bestia. Había descubierto la fórmula de no dormir, se veía. Leía cuanta cosa le caía en las manos y le gustaba tomar vino y escuchar historias y opiniones. Era una esponja de absorber palabras, siempre callado, siempre curioso.
Un buen día él mismo descubrió quién era. Supo de golpe, como en una revelación, para qué había aprendido todo lo que sabía y a quienes iba a entregar todo lo que fuera capaz de dar en el tiempo de vida que pudiera vivir. De golpe se llenó de asco y de apuro. Fue el día en que lo echarón del empleo, porque le apagó un pucho en la cabeza al gerente, y la noche en que decidió dejar de estudiar porque descubrió que el Derecho no existía. El caballo hace al jinete y el bocado al diente: el Derecho era el derecho de muchos hombres a hacerse puré bajo la suela de pocos. Mandó todo a la mierda y se dedicó a organizar la rabia, como el decía, durmiendo donde fuera y comiendo si había. Lo que pasara con él, se le importaba un carajo. Había aceptado su destino cuando supo cuál era, o lo había elegido, no sé, pero sin hacer ningún drama con eso, como si la pobreza y el peligro de morir fueran una fiesta. Se había dado. Darse. Él sabía que no hay alegría más alta.
29 jun 2015
16 jun 2015
7 jun 2015
Otro domingo frente al monitor, buscando una película superflua que no me haga pensar, tratando de evitar todo lo que tengo que estudiar para los parciales que se vienen, etc.
No tienen ni idea lo difícil que me resulta aceptar que tengo cicatrices, que no tengo todo superado, que la realidad (hace rato) me paso por encima.
Nada, por suerte (creo) ya no miento más.
2 jun 2015
30 may 2015
10 may 2015
7 may 2015
6 may 2015
cicatrices 3 (hasta cuándo?)
Ya fué
Ya está
es la última vez.
Lo pensas, como queriendo marcarlo a fuego, como buscando subrayarlo para que se te grabe en la mente. Una vez escuché que el "eso del límite es una mentira" porque cuándo lo estas pisando, corres el limite un poco más para atrás, te das cuenta de que en verdad no llegaste tan lejos y que el límite esta a cientos de kilómetros.
Y ¿Qué pasa cuándo te hacen otra cicatriz? ¿Encontraste el límite o vas a seguir corriendo la vara un poco más adelante?. "No digas que no te avisamos". Exacto. Todos te avisaron que iba a terminar mal, te la jugaste, quisiste seguir, quisiste ver si soportabas otra cicatriz.
Acá estamos y ¡Sorpresa! la soportas, vas a sobrevivir, en unos meses te vas a reir y estas marcas van a ser historia. Pero ahora te pincha, ahora molesta, como una piedrita en el zapato.
No sabes si es falta de amor propio, no sabes que pasa para que sigas, continues, vuelvas a hacer cosas como el orto y lo sigas disfrutando, pero todo termina y acá estamos.
Hace poco escribi que "me habías encontrado el límite". Saben que, tenía razón. El límite estaba ahí, muy atrás y yo lo crucé.
Pero todo bien ,porque ahora tengo otra cicatriz, otro motivo que me lleve a dormirme tarde
y otro motivo para aprender
y querer ser feliz
una y mil veces.
3 may 2015
29 abr 2015
Trabajas, demasiado, cuándo no debes, cuándo los ojos no te dan más, cuándo deberías estar en otra.
Estudias, ¿poco o mucho?, no sabes, pero estudias, te moves, buscas, intentas no atrasarte (nunca te sale),
Dormis , poco, demasiado poco. Pero te volves a acostar tarde, volves a llegar tarde a tu casa, a estasr a las doce de la noche esperando un colectivo vaya uno a saber donde. La noche te llama, te pide que la camines. Entonces llegas, y estudias y haces cosas y bueno capas ahí hay tiempo para dormir.
Y de nuevo hay sol y despertás y te tomas el tren y corres a todos lados porque odias llegar tarde.
Y hay elecciones y te enojas, y discutis y tratas de instruir, de hacer entender y pensas
¿Por qué yo no doy el ejemplo?
y sabes, que te gustaría estar más en movimiento, no tan quieta, disfrutando, haciendo, vida hay una sola acordate! y de nuevo te dormis y sale el sol y salis y corres y planeas noches y conseguis porro y tomas cerveza y CIERTO, mañana trabajas y dormis poco y te despertas y trabajas todo el día y no hay tiempo para descansar hay que estudiar y estudias y rendis y de nuevo es de día y planeas recitales, todos esos que te perdiste por gila y sonreis porque aunque quisieras estas mucho en movimiento, quieta nunca, solo te gustaría más, porque siempre queres más, porque queres vivir, arriesgar, probar, sonreir,llorar, que te rompan el corazón en siete mil, que te den 5 orgasmos, que te hagan reir, que te digan que estas linda, qe estas más gorda, que el pelo corto te quedaba mejor, que no arrugues, que ahora quiero, que ahora no.
QUE SOLO SE TRATA DE VIVIR.
24 abr 2015
20 abr 2015
11 abr 2015
8 abr 2015
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En el año de la fiebre
por descuido del Señor
llegó el que no tiene tiempo
el diablo más veloz
arrastrando los pies.
Ni cuando robó el fuego
tuvo esa rapidez.
No vino hasta éste mundo
a caerte en gracia a vos.
Le prohibieron la manzana
solo entonces la mordió
la manzana no importaba
nada más la prohibición.
El cuerpo del delito
se esconde en su corazón
Luzbelito está creído
que fué él que nació en Belén.
Demonio de lengua de oro
(Dios en tan poco cortés)
llegó y pateó la Caja de los Truenos
y sonrió...
16 mar 2015
cicatrices 2
Parás. Después de tantos días, tantas horas trabajadas, tantos quilombos dando vueltas en la cabeza, decidis parar.
Te miras al espejo y ahora (crees) te reconoces un poco más ; y además ves todas tus cicatrices.
Cada marca, cada huella esta ahí mirandote: "te acordás cuándo...?"
Siempre tenés una, la más profunda, la más reciente, la que más se nota que parece que te recuerda todos los días que esta ahí, que va tardar en irse.
La rutina te sigue tirando y casi casi que ni recordas la cicatriz que tenes (sera por eso que te gusta tanto estar ocupada?). Pero siempre hay algún momento en el que te fijas a detenerte en eso que te falta, en ese porotito que no te deja gritar LINEA. Si tenes mucha suerte ese día logras estar mejor, logras volver a despertarte y sonreír, a tener ese incoherente buen humor, ese exagerado bienestar que hace que todos se pregunten como haces. Porque todos saben que estas llena de cicatrices, lo pueden ver, se ve a leguas pero sin embargo vos elegís sonreír y las personas te miran preguntándose como haces para llevar la vida que llevas, como haces para seguir despertándote y ELEGIR sonreír.
El problema es que las palabras te ayudan para irte a dormir, para poder borrar por un momento de tu cabeza ese porotito (C I C A T R I Z LUCÍA CIATRIZ!) y descansar. Total, el otro día va estar lleno de actividades que nisiquiera te van a dejar ponerte mal, pero el momento vuelve. Te volvés a mirar al espejo y la cicatriz ahí esta.
Por suerte vos sabes (en lo profundo) que va sanar, que un día casi casi que ni se va notar, que solo va estar para recordarte que (por suerte) la superaste.
9 mar 2015
Vivo en la provincia capital de uno de los países más grandes del mundo, en la parte de provincia, en la zona oeste (dónde segun Divididos, esta el agite). Haedo siempre me enseñó lo mejor de dos mundos: la tranquilidad de un barrio y la comodidad de una ciudad. Quizá a veces con una tranquilidad excedida y una noche bastante floja, pero siempre me gusto el poder estar sentada en la esquina de mi casa sin que pasaran muchos autos.
En fin, vivir en una ciudad te endurece y te ablanda al mismo tiempo. Endurece sentimientos y te hace vivir acelerado pero a la vez te hace sumergirte en una comodidad de lujos innecesarios. Después queres viajar y en medio de la montaña te das cuenta que en verdad tu barrio no es tan barrio y que aunque en Haedo los locales siempre duerman la siesta, ALGO abierto vas a encontrar.
Esa es mi queja del día de hoy: viví toda la vida en una ciudad, a cuarenta minutos de capital federal donde podes encontrar prácticamente TODO. Viví en una ciudad que si queres a las 3 de la mañana de un viernes una cerveza LA CONSEGUÍS, llamas por telefono,vas a algun bar en ramos, etc. (incluso podes consguir de las drogas más extrañas y duras sin caminar muchas cuadras). Todo esto me ablando, ahora oficialmente soy un bicho de ciudad, una persona que no aguantaría más de un mes en la montaña usando de baño un río. Eso me enoja. Quiero poder decidir viajar sin extrañar tanto las calles de Haedo.
Lo voy a lograr
Voy a dar la vuelta al mundo
Voy a vivir viajando
hoy 09/03 antes de ir a trabajar lo juro. voy a conocer (casi) todo el mundo.
1 mar 2015
25 feb 2015
"Miente, miente, miente que algo quedará.
Cuanto más grande sea una mentira,
más la gente la creerá"
Joseph Goebbels - político alemán,figura clave en
el régimen nazista y amigo
íntimo de Adolf Hitler
No me gustan las mentiras. Sé que soy una gran formadora de ellas, a veces con intención y otras veces sin. La mentira surge cuándo no tenes más remedio, cuándo tu vida es un embole y necesitas que sea más interesante o cuándo te da mucha vergüenza decir una verdad.
Miento bastante, hace tiempo me propuse empezar a decir la verdad y a veces las situaciones me desbordan. Es como una gran bola de nieve, cuándo empezas a mentir es re complicado parar, porque una mentira lleva a la otra y así sucesivamente.
"Sí me cansé de mentir fue
porque la verdad lastima solo al principio"
Callejeros - Si me cansé
A lo que iba es que hace tiempo conocí un chabón, que me gusta, que es hiper diferente a mi, pero en algo nos parecemos: miente más de lo que respira. Pero ojo, yo miento bien y a el se le van las mentiras de las manos. A veces miente tan mal que ya no puedo nisiquiera fingir que le creo. La cuestión es que al principio estaba copado reirme de sus mentiras y simular que le creía y que me re copaba toda su movida (si algo de lo que me dice es verdad ya se me esta todo yendo de las manos). Ahora no se si por proyección o alguna otra cosa me esta cansando, que invente tanto, que crea que tiene una vida que no. Incluso me esta aburriendo que sus mentiras siempre giren en torno a cosas tan burdas: venta de drogas, consumo de las mismas, policias, putas, etc.
Entonces ¿Por qué no puedo poner final?
23 feb 2015
Salí de casa, hacía calor pero había un viento de noche de verano hermoso. La mochila grande a cuestas pesaba (¿imaginaria?).
La certeza de no tener certezas de cuándo vas a volver a cruzar esa puerta es hermoso. Te encantaría, quemar cadenas mirar hacia atrás con una sonrisa y decir "quizá no vuelva"
Pero acá, el barrio te ata. Esas sogas invisibles te hacen volver, ese estudio, ese trabajo te hacen parar.
Aunque quizás no falte mucho para que te decidas, aprendas macramé y vendas pulceritas para dar la vuelta al mundo.
13 feb 2015
4 feb 2015
Cada vez que te mirás en el espejo intentas reconocerte. Reconocer las decisiones que tomaste, la vida que estas llevando, lo que te llevo a levantarte.
Suele pasar que no te hallas en tu cuerpo, en tus acciones, en tu rutina.
Pasa, ppor suerte pasa. Quizás tampoco te identifiques con la vida sexual y social que estas llevando. Quizás todavia no enteindas que le viste a ese chico por el cual dormiste 40 minutos para ir a trabajar, o por el cual aceptas cosas que seguramente en otros no aceptarías. El sexo no es de lo mejor pero el te hace sentir especial, el camina de la mano con vos (Hace cuanto no pasaba, y no es que estes enamorada ni que quieras estar de novia... pero esta bueno que pase cada tanto). El te ve y habla con vos, te cuenta de su vida y te hace sentir que no hace falta que a vos te guste un flaco por el sexo, porque con el no te acostaste la primera noche, ni la segunda, ni la tercera... y hace cuanto que un chabon no es más que sexo. Hace cuanto que un chabón no te hace reir ni te da un beso porque si, ni te dice lo linda que sos.. Y justo cuándo crees que puede pasar, que quizás puedas salir con un chabón totalmente diferente a vos que usa chupines naranjas y es fanático de babasonicos se va. De vacaciones. Va a volver? Sí, vuelve pero no siendo el mismo. Vuelve y a vos te dejo con un "te veo a la vuelta": No me mientas Un poquito dolió ¿no?
Tampcoo entendes porque volviste a ir otra vez a la casa de ese flaco que tanto te boludea. Si, ese que prometiste a tantas amigas no ir nunca más, ese que le ocultaste a todas que lo viste una vez más. Porque dentro tuyo sabes bien que ni el mejor de los sexos, ni el más profundo de los orgasmos vale la pena si el flaco te hace sentir una gila fuera de la cama.
Y menos entendes porque seguis manteniendo relaciones de amistad con gente que te aburre, gente que te miente y gente que te oculta hasta las pavadas más grandes (vos también ocultas, pero lo tuyo es diferente.. claro)
En fin, quizás en esta guerra de no entendimientos y no identificaciones en el espejo estes encontrandote. Sabiendo quién sos, formandote
(o simplemente disfrutando tus 22)
31 ene 2015
26 ene 2015
19 ene 2015
Cicatrices
Suena la alarma, abrís los ojos, casi que ni te acordas porque ayer estabas tan bajoneada. Te despertas, la rutina tira y te obliga a seguir ¿por qué? ¿Es necesario que el mundo gire con total naturalidad mientras todo lo que esta dentro tuyo esta roto?
Recordaste porqué. Esa razón por la cual ayer tuviste que ver una película totalmente superflua y vacía de contenido para no asociar todo con lo que te esta pasando.
Por suerte también recordás que no es nada nuevo, que esto ya te pasó antes y que saliste casi ilesa. Solo algunas pocas marcas de dolores pasados, dolores que ahora te parecen ajenos pero que un día fueron propios, fueron tu carne.
Eso es lo bueno de tener cicatrices; las miras y sonreis porque sobreviviste. Lo sabes, las marcas van con vos y te representan, te hacen ser quien sos hoy (aunque te toque sufrir otra vez)
Porque aún con todas esas ciactrices, con todos esos dolores, esas noches sin dormir; vos lo volviste a intentar. Te arriesgaste a pesar de todas esas tropezadas, de todas esas piedras superadas y de todo ese dolor; volviste a querer sentir.
Salió mal, ahora la noche mal dormida te pesa y casi que no queres volver a intentar, casi que esta cicatriz es la última, casi que te arrepentis. Pero en el fondo (muy en el fondo quizás) sabes que sí, que ese dolor va a pasar como pasaron los otros, que en unos meses no va a pesar tanto haberse arriesgado y vas a querer otra vez.
Porque eso es vivir, arriesgarse una y mil veces
y a vos te encanta estar viva
a vos te encanta vivir.
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