23 sept 2015
Vuelan estos textos, para tí Lucía.
Desde pendeja me proclame "open mind".
Mi primer noviecito me puso los cuernos a mis 16 con una mina que estaba el doble de fuerte que yo. Lloré hasta cansarme proclamando que "en el amor, no hay infidelidades". La vida siguió pasando y comprendí que el amor esta a, mínimo, nueve kilómetros de la fidelidad.
A mi segundo noviecito lo volví loco porque se puso a militar en un partido que me cabía y yo deje de ser su prioridad. Lo celé, lo perseguí hasta que me dejó. Ahí entendi que el amor esta a más de mil kilómetros de la posesión del otro.
Desde que mi segundo noviecito me rompió el corazón hasta dejarlo hecho polvo, pasaron hoy (si , hoy 23/09) dos años. 730 días. Todavía no encuentro a alguien que mínimo me interese.
Mi filosofía "open mind" me permitió tener sexo sin muchas complicaciones, vivir una vida llena de birra y porro y salir todos los días de la semana.
Ir a recitales los domingos, llegar a la clase pasada de rosca y amar la gira.
Lamentalbemente este lado open mind tiene un lado "futuro y facultad" demasiado fuerte.
Y hoy, mientras escribo y me fue mal en un parcial pienso:
¿No será hora de sentar cabeza, encontrar un novio y ponerme las pilas con la carrera?
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