12 feb 2010

Hace cuarenta minutos estoy tratando de escribir algo inteligente, algo lindo que me guste y no puedo ¿Habré perdido el tacto para la escritura?. Primero empecé hablar de mis cambios, no me gusto y borre todo y continué hablando de cambios, pero de las personas de mi entorno, y tampoco me gusto y por ultimo decidí hablar de como el tiempo actuaba en cada uno de nosotros, y debo admitir que el último fue el más patetico jaja.  Igual yo se porque es esto, es porque hoy soy feliz. Hoy estoy de buen humor, hoy no me duele nada, hoy mi balance esta bien, hoy mi mundo esta girando perfectamente, hoy siento que los problemas que tengo son mínimos. En cambio, la escritura fluía maravillosamente cuando mi mente estaba perturbada y mi corazón trataba de no desarmarse. ¿Por qué será qué cuándo peor estamos es cuando sale lo mejor de nosotros? Obviamente siempre hablando de la escritura, de la música en algunos casos. ¿Por qué? Porque en los peores momentos de mi vida escribí cuentos cortos fascinantes, fragmentos interesantes y realicé reflexiones que hoy leo y me parece increible que yo algún día haya tenido la habilidad de escribirlas. En fin, en estos momentos de mi vida prefiero ser feliz como estoy, y no buscar la habilidad en la tristeza...  el dolor saca lo mejor de uno, eso dicen.

Dejo un tema del maestro que habla de lo que acabo de relatar 

Oiga, doctor,
devuélvame mi depresión,
¿no ve que los amigos se apartan de mí?
dicen que
no se puede consentir
esa sonrisa idiota
;
Oiga, doctor,
que no escribo una nota
desde que soy feliz.

Oiga, doctor,
devuélvame mi rebeldía,
ahora que a la carta ceno cada día
y viajo con American Express
algunas de las cosas,
oiga, doctor,
que imaginaba odiosas…
¿sabe que están muy bien?
Oiga, doctor,
esta vez le falló la acupuntura,
¿acaso no le pago las facturas?
déjeme como estaba, por favor,
oiga, doctor,
a ver si tengo cura,
solo quiero ser yo

y ahora parezco mi caricatura.
Oiga, doctor,
devuélvame mi fracaso,
¿no ve que yo cantaba a la marginación?
devuélvame mi odio y mi pasión,
doctor, hágame caso,
quiero volver
a
ser aquel payaso
con alas en los pies.

Oiga, doctor,
devuélvame mi excitación,
llevo ya cinco meses sin una erección,
incluso en un gimnasio me inscribí
pero no me curaron,
oiga, doctor,
cada miembro me hincharon
menos el viril.
Oiga, doctor,
esta vez le falló la acupuntura,
¿acaso no le pago las facturas?
déjeme como estaba, por favor.
Oiga, doctor,
que ya no se me empina,
desde que me mandó
tener cuidado con la nicotina.

Nada de disimulos,
la cumbre se me está
clavando por momentos en el culo.


No hay comentarios: