30 may 2009

-Si alguna ves te dije que una más y yo me marcharía NO TE MENTÍA- 

-Prefiero una verdad que incomode a una mentira que haga feliz-

(Gracias a LPDA por la noche de hoy ♥ y a las que me hicieron companía)


Dar un punto final a una relacion es como empezar un nuevo capitulo en tu vida . Es como sentir que hay una etapa  terminada y que quieras o no empieza otra …  En otras palabras es un cambio , un giro ,  una experiencia . Muchas veces uno se pregunta si va ser facil empezar a escribir de cero teniendo tantos  renglones que llenar y por comodidad prefiere  nunca terminar de hacer las cosas , logrando que  los espacios que quedan en blanco sigan siendo cada
 vez mas chicos . Aca es donde le doy lugar a mi pregunta ¿Es realmente comodidad , o es el miedo al desarraigo lo que no nos  deja poner un punto final ? Yo creo que muchas veces es el miedo lo que nos gana  la partida . Tanto el miedo a terminar como tambien el  miedo y la inseguridad de emprender nuevos desafios …  En siemples palabras el miedo a fracasar . En sucedidos  casos uno por miedo piensa que es mejor seguir golpeandose  con la misma piedra en vez de correrla a un costado  y seguir caminando tranquilo . Como me gustaria poder tomar coraje y terminar  definitivamente algunos asuntos ya empezados ( que aunque para mi cabeza esten terminados , mi corazon no los entiende asi ) , Desprenderme de algunas marcas y que vengan conmigo  los recuerdos y que sean solo eso : R E C U E R D O S ,Empezar a escribir una nueva pagina cerrandole  la puerta a determinadas opciones sin miedo … son contrastaciones
.

-NO CREO MÁS EN VOS- 

22 may 2009



TE DARAN SONRISAS FALSAS PARA TIRARTE LA LENGUA!
(ABANDONAR ES MÁS FACIL QUE NADA!)

19 may 2009

Dicen que el pasado pisado

(yo no me atrevo a pisarlo)

Le pude poner FIN a todo esto

Orgullosa?

MÁS QUE NUNCA

18 may 2009

 Envenenados, acelerados Pero sintiendo tu corazon Ya salta gente, siempre a mi lado cuantas personas que vimos pasar~

8 may 2009


Es encantador… Tan encantador! Jurás que te criaste en un balde de gusanos tonteras de ayer que no te dejan ser feliz No te están quedando mas de tus balas de plata (no debí decirlo, tu esclavo ahora soy…) Es encantador… Tan encantador! Debo confesarte que algo me he guardado me dejé ganar y me puse encantador A mi alrededor todos piensan que bromeo y es encantador que pueda sentirme así.

6 may 2009







Y en que lugar, habrá consuelo para mi locura, esta ironía con qué se cura si el final es en donde partí. Y a quién llamar a quién golpearle la puerta tan tarde, con quien hablar cuando no hay nadie, si esta noche no puedo dormir.

No llores más, dáme la mano contáme tu suerte, de esta manera quizás no sea la muerte, la que nos logre apagar el dolor.

5 may 2009

Mordi el anzuelo
una ves más
siempre una ilusa

2 may 2009

Un hombre de fe

Para santiago era sú último día como cartero, después de haber recorrido durante teinta y cinco años las callecitas arboladas de Villa del Parque. Sus compañeros le pidieron que se quedara para brindar, que por ese día no saliera a repartir correspondencia y los ayudara simplemente a clasificarla. Fue entonces cuando descubrió un sobre. Una letra temblorosa había delineado un destinatario en tono de súplica: "Para Dios". Santiago consultó al jefe de turno, pensó que era una broma de despedida. Pero no, todos estaban sorprendidos nunca habían tenido que llevar una carta destinada a Dios. Finalmente la abrieron. En su interior Santiago halló el pedido desesperado de un despreocupado, que requería el milagro de hallar mil pesos para comprar un medicamento a su hijito, muy enfermo. Los hombres, consternados, se miraron. Instantáneamente se llevaron las manos a los bolsillos y entre todos, sumado el policía de guardia y el heladero de visita, juntaron ochocientos pesos. Santago tomó un sobre en blanco, los guardó y escribió el nombre del desdichado. Se calzó nuevamente el uniforme, montó su bcicleta como en los mejores tiempos y partió en la última misión. Al llegar descubrió una casita humilde. Sigiliosamente pasó el sobre por debajo de la puerta y se marchó. Al día siguiente, ya jubilado, Santiago no fue a trabajar. Sus compañeros, al abrir el saco de la correspon dencia hallaron nuevamente una carta "Para Dios" escrita por el mismo hombre. En su texto pudieron leer: "Gracias señor por haber escuchado mi ruego. Mi hijo sanará. Eso sí, de los mil pesos que me mandase sólo recibí ochocientos. Los otros doscientes se los deben haber robado en el correo"...