6 may 2009







Y en que lugar, habrá consuelo para mi locura, esta ironía con qué se cura si el final es en donde partí. Y a quién llamar a quién golpearle la puerta tan tarde, con quien hablar cuando no hay nadie, si esta noche no puedo dormir.

No llores más, dáme la mano contáme tu suerte, de esta manera quizás no sea la muerte, la que nos logre apagar el dolor.

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