31 mar 2017
¿cicatrices? 4
01;12 a.m. Es viernes en la noche, o sábado en la madrugada. Hace unos meses volviste a eso que tanto mal te hizo en un pasado. Y tan bien te hizo, y tan bien te hace en este presente.
El último finde presentó sucesos que agrietaron la cuestión: estabas ebria, no sabes que dijiste, supuestamente quedo todo bien.
Te juraste, te prometiste no engancharte
Es solo sexo, te cansaste de repetirte.
Por suerte: hoy dejaste de mentirte. Confesaste, le dijiste a una amiga: me enganché. Si, te engancahste. Esta bien, volver a confiar es arriesgarse, tener el corazón roto significa que UNA VEZ MÁS, volviste a arriesgar.
Ahora estas acá: ese vacío. no te manda mensajes, juras no mandarle nada.
Te decis para adentro: mejor, si no me manda no hay tentación.
Pero ya esta Lu, ya lo dijiste en voz alta: el problema existe. Lo hiciste carne, lo hiciste tuyo. Te enganchaste, el no y ahora te toca ese proceso en el que admitis que no tenias todo tan controlado, en el que tu líbido vuelve hacia vos.
y eso esta bien
es la primera vez que confias y nada malo pasa
pero sabes
que tarde o temprano
va a fallar
otra vez
no podes dormir, no saliste
ves una serie que te recomendaron
te decis: ESTO VA A TERMINAR EN FRACASO
porque es asi
va a fracasar
pero quisiste probar
"capas esta vez no pasa nada"
y paso
y esta bien
y un día va a ser mutuo
con otra persona
pero va a pasar
porque arriesgaste
porque no pensaste
amate Lu.
0:15 a-m (seguis acá, igual de enganchada)
18 mar 2017
5 mar 2017
21 feb 2017
sinELdisfraz!
Mirá que linda mañana
que hoy amaneció
el sol dibuja tu cara
las sombras se han ido lejos de aquí
Abre bien las ventanas
por ellas yo voy a entrar
abren bien tus ventanas
tu casa, mi nena,voy a visitar
Buen día nena ,que bien que estás
buen día ,nena que bien te vez
sin el disfraz
13 feb 2017
A CASA, A COMER
Ya ni te acordás cuando fue aquella vez
En que te preguntaste que es lo que vos querías hacer
Tenías un sueño precioso
Miles de deseos maravillosos.
Pero los días te pasaron por encima
Te hiciste adicto a la medicina
Ya te habían contado sobre magia blanca
Pero vos le restaste importancia.
Quiero subir a la Luna y conocerla como es
Quiero caminar las calles del derecho y del revés
Quiero estar bajo la lluvia y que me moje otra vez
Quiero llegar a mi casa que me esperan a comer.
Todo el día empacado por cualquier cosa
Pero así ves que hasta tu alma se pone dudosa
Nada tiene el color de las rosas
Todas fueron mentiras piadosas.
Quiero subir a la Luna y conocerla como es
Quiero caminar las calles del derecho y del revés
Quiero estar bajo la lluvia y que me moje otra vez
Quiero llegar a mi casa que me esperan a comer.
Ahora que tengo las cosas más claras
Ya se que no quiero dejar la guitarra
La gente me dice que no es suficiente
2 feb 2017
6 ene 2017
alacargaMIROCKANDROLLLLL
Vas a estar perdiendo el tiempo,
porque atrás nuestro viene un viento
que derriba todo lo que toca,
porque mi canto ya tiene otras bocas
y ya nadie lo puede callar.
porque atrás nuestro viene un viento
que derriba todo lo que toca,
porque mi canto ya tiene otras bocas
y ya nadie lo puede callar.
11 dic 2016
9 dic 2016
20 nov 2016
21 sept 2016
11 sept 2016
15 ago 2016
paraOTRAmujer
Hace tiempo que ella no está...
Se fue un día, no quiso avisar...
Yo creía que estábamos bien,
pero un día decidió volver...
Y me dijo que se fue,
que la habían "engañado",
pero ahora decidió volver.
Y le dije que perdone,
pero estaba ocupado...
Atendía a otra mujer
5 ago 2016
Lupus, viejo amigo...
¡Ay! Si todo ese amor hubiera sido cierto... todas esas visiones... ¡Cómo nos gustaban esas naves! ¡Cómo nos gustaban! Auguraste que mi estrella se volvería un lugar inhabitable. Hiciste de todo por desengañarme, pero tu lengua es una vieja amiga mía. Me dijo más. Recuerdo una noche en el Gran Restaurant de la Naturaleza. Una noche de tierra llena en la luna. Aquella cuando mi cuerpo para vos cruzo la línea y murió a carcajada limpia. Una noche más donde mi Padre en los Cielos se merendó a tu Padre en los Cielos y el Cordero fue lobo del lobo.
Querido Lupus, caballero magistral, no es que vos me gustes, no me gusta tu trabajo ¡Un coloso goloso cometiendo brujerías de bebito! La violencia que añoras regresará en cuanto el nuevo Satán encuentre pareja... y será, quizá, la última pulsión de esta vida. Es fácil reconocer en vos los cromosomas del éxito, pero conmigo se da una rara paradoja: Pienso para mí. ¡Bah! Total el oficio de dios es perdonar. Y me coloco mi virgo de descarne. O sea, si sobrevivo ya no soy ni un cordero. Y así me veo, más de una vez, amargado como el culo de un pepino, envidiando el quilombete que vos estelarizás. No quisiera que sufrieras mi pasión ni por una sola noche.
Hasta pronto, querido amigo... perdido por perdido
Rulo, El Cordero
PD: Dame pan y dime tonto.
23 jul 2016
SINSALIDA
| Vayas a donde vayas la lluvia te va a alcanzar
tenés que hacerte amigo de esta tormenta y si te ensucias con barro los zapatitos de charol ya fue, total en la hoguera todo se quema hay alguien que espera por vos mas allá de este sol mas allá de la esfera desaparece en la bruma todo lo que fuga de la madre tierra pero vos sos tan veloz... sos superior hay un dios dentro de cada bicho que camina la realidad es la verdad que nos da la mentira jugando a la vaca loca te vas a morir de pie ya fue total en la hoguera todo se quema. |
3 jul 2016
27 jun 2016
20 jun 2016
18 may 2016
12 may 2016
28 abr 2016
15 abr 2016
1mes (paso de todo o nada?)
Ni siquiera se que rumbo esta tomando mi vida. Tengo dos laburos, una carrera universitaria, una visión política y nada me llena.
Hace un año rompo con que quiero hacerme los brakets, me los hice y estoy cuasi arrepentida.Mis miedos y mi baja autoestima me augurian una vida sin sexo y de soledad.
No se si necesito de un chabon al ladopara sentimre completa o que es lo que me esta pasando ultimamente.
1 mes, 30 dias de nada, de todo, de vivir, de disfrutar, reir con aparatos y soñar un mundo mejor
15 mar 2016
13 mar 2016
22 feb 2016
6 feb 2016
volvi
Las cosas que no te digo por nuestra manera callada de querernos. Cuando descubras... Cuando descubras. Mirá. Llueve como si fuera la primera vez. Mi hijo a caballo atravesando al galope la tormenta. Mi hijo a caballo, galopando a mi lado. El pasto bajo los cascos de los caballos. La tierra sin alambradas. Las cosas que no te digo. La tierra purpúrea empapada por la lluvia. De esta costilla naciste, de esta tierra mojada brotaste: por ella pelearás, hasta que cada fogón sea la casa de todos.
4 ene 2016
rutina
nunca pude trabajar más de tres meses en rutina: todos los días, las mismas hroas, en el mismo lugar.
Me aterra
me altera
no me sale.
MI primer laburo fue de moza, laburaba los findes, en diciembre trabajaba mucho en corporativos. Me gustaba, muleaba como loca pero me cabía. Eramos todos pendejos que después de un evento nos pintaba la gira. Íbamos a un evento en el día, nos íbamos de gira, al otro día de nuevo evento de día, después a la noche. Mi vida ese año y medio fue de facultad, laburos de vez en cuándo, recitales, e ir a atender eventos con mi mejor sonrisa son dormir.
El segundo lo conseguí gracias a papá. Iron Mountain, una tortura. No exagero, casi enloquezco y por eso al tercer mes me las tomé. Diez horas, todos los días, a dos horas de mi casa. No podía ni tomarme un mate con mi vieja. Ahí tome consciencia de que la rutina me asesinaba.
El tercero fue por merito propio, vendedora en un local de ropa. Hice lo que pude, duré un año. No trabaja todos los días ni ahí. Algunos sí, otros no. Sábados obligatoramente. Tres decisiones fundamentales para irme: -viajar un mes por el norte -una jefa cuasi esquizofrenia que me volvía loca - mi ex me había dejado con el corazón hecho añicos.
El cuarto fue realmente una basura. Llamaba por teléfono a hispanoamericanos que vivían en EEUU, para venderle productos para la salud sexual. En Constitución. Lo odiaba, iba a trabajar realmente sin ganas, cuándo llamaba y me contestaban cortaba porque me daba pánico la situación. Lógicamente me echaron.
Para el quinto, debí volver al tercero. No vendía más y me dediqué a la caja. Nunca rutina. Siempre trabajando algunos dias si, otros no porque cursaba, Tuve en el año UN MES dónde trabajé todos los dìas porque tenía vacaciones de facultad. Era torturante, llegue a desesperarme, lo odiaba, vivía de mal humor. Diciembre lo trabaje de punta a punta, lógico y no me molestó en absoluto.
Llegó enero, rutina de dos semanas porqu8e tengo a mi compañera de vacaciones
Sofocante
La odio
no me gusta
no me acostumbro
no me sale
8 dic 2015
mujerque(porfin)dicechau
Me llevo un paquete vacío y arrugado de cigarrillos "Republicana" y una
revista vieja que dejaste aquí. Me llevo los dos boletos últimos del
ferrocarril. Me llevo una servilleta de papel con una cara mía que habías
dibujado, de mi boca sale un globito con palabras, palabras que dicen cosas
cómicas. También llevo una hoja de acacia recogida de la calle, la otra
noche, cuando caminábamos separados por la gente. Y otra hoja, petrificada, blanca, que tiene un agujerito como una ventana, y la ventana estaba velada por el agua y yo soplé y te vi y ése fue el día en el que empezó la suerte.
Me llevo el gusto del vino en la boca. (Por todas las cosas buenas,
decíamos, todas la cosas, cada vez mejores, que nos van a pasar).
No me llevo ni una sola gota de veneno. Me llevo los besos cuando te ibas (no estaba nunca dormida, nunca).
Y un asombro por todo esto que ninguna carta, ninguna explicación, pueden decir a nadie lo que ha sido.
30 nov 2015
Lucía no duerme
Ana no duerme,
espera el día
sola en su cuarto
Ana quiere jugar
sobre la alfombra,
toca su sombra,
cuenta las luces,
mira la gran ciudad.
Ana no duerme
juega con hadas
tal vez mañana
despierte sobre el mar, el mar,
sobre el mar, el mar.
Ana de noche
hoy es un hada
canta palabras
canta y se torna en luz.
Sobre la alfombra
toca su sombra
cuenta las luces
mira la gran ciudad.
27 nov 2015
buscoenelaireLIBERACIÓN
Llegué hasta casa muy tarde esta noche,
con ganas de ver el sol
Hace días que llueve acá adentro, pero afuera no.
Y voy cantando canciones al aire como hace el ruiseñor
y me la aspiro pateando montañas de vino en cartón
Y mas me adentro, mas me suena el silencio
que vos sentís y que sale de adentro cuando no estas.
Hoy perdí la fe, estoy pensando en qué parte del juego tal vez me equivoqué.
Hoy perdí la fe, perdí la llave que encerraba tu alma y la del calabozo encontré.
Atando clavos y tirandole fichas a una pelota que baila sin manija
me doy cuenta que..
en el instante en que escribo estas notas,
voy escupiendo ceniza y derrota, te perdí otra vez.
Hoy perdí la fe, estoy pensando en qué parte del juego tal vez me equivoqué.
Hoy perdí la fe, perdí la llave que encerraba tu alma y la del calabozo encontré.
Es que a la vuelta del bar me encontré borracho, loco y con la lengua picante
es que a la vuelta del bar me encontre...
Es que a la vuelta del bar me encontré borracho, loco y con la lengua picante
Es que a la vuelta del bar me encontre 14 y 22
19 oct 2015
nomeacuerdo
No me acuerdo el día que mi cuerpo cambió y deje de ser hiper flaca para ser gorda.
No me acuerdo cuándo pase de usar 90 a usar 100
No me acuerdo el día que empezó a importarme la opinión de los demás
No me acuerdo cuándo mi autoestima quedó tan abajo.
No me acuerdo cuándo empezó a importarme tener una sonrisa desastrosa
No me acuerdo cuándo me importo que ningún chabón me de bola
No me acuerdo cuándo me molestó ser tan blanca
NO me acuerdo cuándo el físico empezó a importarme
nonono
no me queiro acordar.
mi yo del pasado me odiaría
4 oct 2015
pintauñas.
O esmalte, como le dicen las chicas grandes.
Tengo rituales muy vacios dentro de una vida llena de cosas. Pintarme las uñas cada vez que mi vida se desmorona es uno.
Así, cada vez que mi vida es un caos, yo agarro un esmalte y me pinto las uñas. Me bochan en una materia, hago alto drama, lloro sin parar y me pinto las uñas.
Un chico me rompe el corazón, hago un melodrama y me pinto las uñas.
Cuándo todo se cae y esta desordenado y parece que nada lo va a solucionar: me pinto las uñas. Es lindo ver algo prolijo entre tanto desastre
sobre todo porque yo nunca tengo las uñas prolijas
23 sept 2015
Vuelan estos textos, para tí Lucía.
Desde pendeja me proclame "open mind".
Mi primer noviecito me puso los cuernos a mis 16 con una mina que estaba el doble de fuerte que yo. Lloré hasta cansarme proclamando que "en el amor, no hay infidelidades". La vida siguió pasando y comprendí que el amor esta a, mínimo, nueve kilómetros de la fidelidad.
A mi segundo noviecito lo volví loco porque se puso a militar en un partido que me cabía y yo deje de ser su prioridad. Lo celé, lo perseguí hasta que me dejó. Ahí entendi que el amor esta a más de mil kilómetros de la posesión del otro.
Desde que mi segundo noviecito me rompió el corazón hasta dejarlo hecho polvo, pasaron hoy (si , hoy 23/09) dos años. 730 días. Todavía no encuentro a alguien que mínimo me interese.
Mi filosofía "open mind" me permitió tener sexo sin muchas complicaciones, vivir una vida llena de birra y porro y salir todos los días de la semana.
Ir a recitales los domingos, llegar a la clase pasada de rosca y amar la gira.
Lamentalbemente este lado open mind tiene un lado "futuro y facultad" demasiado fuerte.
Y hoy, mientras escribo y me fue mal en un parcial pienso:
¿No será hora de sentar cabeza, encontrar un novio y ponerme las pilas con la carrera?
6 sept 2015
3x1 (o qué semana tan con todo y sin nada)
- Mi ex novio, al cual me curtí hace poco menos de un mes, me habló. Desde una noche bastante dudosa y con un sexo nada alucinante no me hablaba. Charlamos de todo un poco, casí que le saco las palabras a tirabuzón (chabón vos me hablaste, que te pasa?) hasta que llego a nuestras manos la discusión política. Después de un derrame de ira de mi parte me deja de contestar, y me dice me voy a dormir. Kisses y nada más. Al otro día me charla de nuevo que si estaba enojada y termina la conversación con un "relaja un poco" que me dieron más ganas de pegarle tres trompadas en la jeta que calmarme, pero bueno.
- El mejor amigo de mi (otro) ex novio que nadie sabe porque me habló. Me invito a salir, obviamente le dije que sí, después dude bocha porque la verdad mandarse alta cagada al pedo. Colgué a la noche, no le conteste más- Hoy me hablo, que mejor no, que qué se yo. Me bloqueo obvio y no hable más.
- Sr h. ¿Nunca tuvieron una persona a la que no le pudieron decir nunca que no?. Yo la tuve. Un hijo de puta con todas las letras. Me pego el paseo de mi vida. La primera noche fue muy mala mía, obvio. Le caí drogada y ebria, le hice una mini escenita de si saldría conmigo, el falco me dijo que no, yo me puse hiper densa y quedo ahí. No me volvió a contestar ni un mensaje, hasta que derrepente se acordo de lo copado que estaba coger conmigo, y me volvió a hablar. Obvio que yo accedí y volvimos. Teníamos un sexo alucinante, del mejor que tuve en mi vida. Hasta que un día se le tira a mi mejor amiga, le digo que es un gil, que no se daba cuenta que me hacia quedar como una tarada, me graba cuando le digo eso, se lo mando a un amigo, lo encuentro, lo mando a la mierda y listo. Ya esta me dije a mi misma, mintiéndome porque era obvio que iba a ceder. Y así paso, me volvió a mandar mensajes, aguanté, aguanté hasta que hablé con el. "Es la última Sr h, te mandas una más y se termina posta".El flaco me jura que no se va a volver a mandar una cagada más, que el la pasa re bien conmigo y caigo (otra vez). Nos volvemos a ver "no sabes como te extrañaba". Pasa, el flaco divulga que nosotros habiamos hecho un trío que no paso, ahí lo termino de mandar al carajo y por fin, le digo que no. La cosa es que esta madrugada me manda un mensaje, no tengo su numero asi que pregunto ¿Quién sos?. "El Sr h, pero ayer estaba muy borracho cuándo te mande ese mensaje, no le des bola".
Haganle un favor los tres al mundo y peguense un tiro.
20 ago 2015
Marina.
Allá por el 2010 si mal no recuerdo, yo estaba de novia. Amaba tener alguien al lado que perdiera el sueño por mi. Le había perdonado cosas imperdonables y por el había hecho cosas sin la más mínima lógica.
Mi hermano tenía esa persona. Dueña de un carisma sin igual, Marina me cayó pésimo cuándo la conocí. La quise echar de mi cumpleaños y no podía ni verla. (error).
Por suerte al tiempo la conocí mejor y mientras más la conocía más pensaba: ¿Qué hace esta mina con el simio de mi hermano?. Se bancaba todas: mil macanas de él, la bardeaba, la basureaba, la dejaba excluida de todos sus planes y ella seguía, seguía y seguía. Creo qué ahí fue su error: se banco más de lo que se debía.
El cararrota de mi hermano tuvo el tupé de dejarla (aclaro: yo no vivi en esa relación, solo hablo porqué lo conozco a el y la conozco a ella) y hoy les puedo confirmar que le hizo un favor.
Marina la paso mal, le rogo perdon, le rogó que volvieran, de todo. Ella le rogaba y el con su aire de superación decía: no,a mi me gusta la vida solo, etcetc.
Pasó el tiempo, yo tuve un contacto virtual con ella y lo logró: escapo de Buenos Aires. (Padua para ser exactos)
Se recibió de la carrera que mi hermano dejó, consiguió un laburo, un novio que la entendiera y la tratara bien y decidió qué su vida aqui "no daba más". Sí así como lo cuento: Marina cumplió mi sueño. Dejo su rutina, su trabajo, sus gatos (creo que tenía más de uno) su perro "Ciclón" y se fué De gira con su novio por todo latinoamérica.
Marina lo logró: se despego de la ciudad. Dejo la rutina, después de qué Padua la bastardeara ella lo hizo.
Mis aplausos para ella, toda mi envidia y el deseo de, algún día, poder cumplir mi sueño como vos.
Gracias Maru, aunque no lo sepas, me demostras que sí, que se puede.
3 ago 2015
26 jul 2015
21 jul 2015
13 jul 2015
el regreso II
Mariano dice:
—Un buen día descubres con cuánta facilidad te pueden borrar. Te queman las cartas, los libros, las cosas tuyas. Te matan o te encierran o te obligan a irte. Un buen día te das la vuelta y descubres que ya no queda ninguna huella. Como si no hubieras existido nunca. Ahora, tengo nombre de otro.
El sol va enrollando las sombras y se las lleva. El lugar huele a madera húmeda y a café recién molido. Cuando llegue la noche, el olor a tabaco predominará.
—¿Por eso volviste? ¿Por eso me querías ver?
—Y vos, ¿no querías?
Él le mira el rostro, multiplicado por los espejos de los lambrises de madera. Parpadea y Clara está desnuda bajo el sobretodo de él, que le queda como una carpa, y lleva los zapatos de él, desabrochados, y camina por la casa, camina como Chaplin, y está bellísima.
Mariano sacude la cabeza:
—Hoy anduve toda la mañana buscando el café del griego. Pensé que se había mudado, que...
—Yo volví, algunas veces.
—¿Sola?
—¿Cómo?
—Pregunto si volviste sola.
Ella le pellizca el muslo y él pega un respingo.
—Claro que sola, bobo. Al mediodía, como antes. Volví aunque me daba miedo. Después, necesité ir y el café ya no estaba.
Clara vuelve el rostro. Arriba de los revestimientos de madera se retuercen unas molduras de yeso; más arriba hay un afiche de corridas de toros, descuajeringado y sucio de moscas. De golpe, Clara dice:
—No entiendo por qué volviste.
Y retira la mano. La mano de Mariano queda sola sobre la mesa, con la palma vuelta hacia arriba. Tiene la línea de la vida larga pero muy tajeada.
—No entiendo. Me habías dicho: “No nos vamos a ver más. Somos libres”. Yo me quedé muda mirándote la espalda y te perdiste en la esquina de la estación. ¿Qué esperabas? ¿Que corriera detrás tuya? ¿Que te llamara a gritos? ¿Para qué quería yo esa libertad que me regalabas? ¿Para qué la quería?
Mariano escuchaba los ecos de sus propios pasos y llevaba la cabeza vacía por dolorosa victoria de la voluntad, pero al llegar a la estación del ferrocarril se le metió por los oídos el estrépito de la máquina aproximándose y entonces supo que desde ahora le harían falta los navegantes misteriosos que tan a menudo se perdían, por puro gusto, en los desfiladeros de niebla de la memoria o la imaginación de esta muchacha. Trepó por los peldaños de fierro y supo que ella sería, desde ahora, una nuca entrevista en la muchedumbre o un perfil que se escapa, una voz adivinada entre otras voces. Que él se daría vuelta bruscamente y echaría a correr y tomaría a una mujer por el brazo: que se equivocaría siempre. Entró al vagón de pasajeros y se sentó en uno de los viejos asientos de paja de la época de los ingleses y supo que ella persistiría: escuchó el traqueteo de las ruedas sobre los rieles y supo que ella persistiría, persistirá: en verano, en los túneles de hojas, convertida en un sanantonio que te camina por el brazo, o en las noches de julio, llenando una silla vacía en la complicidad humosa de los cafés. Llegó a destino y se bajó, mareado, y seguía sabiendo que ella continuaría oliendo a sí misma en su memoria, deambulando desnuda por la región nochera de sus sueños: que ella sería, que será, una cicatriz que a veces hace cosquillas y a veces late y a veces arde y a veces duele. Y sintió la necesidad de volver y por lo menos decir: “Nunca, nada”. Por lo menos decir: “Como esto, nunca, nada”. Y no volvió.
—Clara.
—Sí.
—Yo.
Clara dibuja espirales de ceniza sobre la mesa de madera. A Mariano, la boca le niega saliva.
—Yo te extrañé mucho, ¿sabés? —dice Clara—. Y te odié mucho, o quise odiarte mucho, para que no me lastimaras. Quise verte cuando estabas preso, pero no había manera, y yo no tenía a quién preguntar. Y después... Después, me sentía como una bala perdida. Me despertaba llorando. No me gusta llorar. Cuando era chica, leía un libro para varones y había dos páginas que me hacían llorar. Cada vez que leía esas dos páginas, lloraba. Entonces las pegué, con goma. A mí no me gusta llorar.
Mariano se atraganta, carraspea, dice:
—Te mandé un mensaje. Dos. Un par de señales de humo. Te llamé.
—Mucho después —dice Clara.
—Sí.
—Mucho después y desde lejos.
—No me contestaste nunca —dice Mariano.
Clara se ríe, sin alegría. Enciende un cigarrillo. No le siente ningún gusto, aunque no está resfriada.
—Siempre decides todo por tu cuenta, ¿no? —dice.
Y dice:
—Yo sabía que iba a pasar el tiempo y nos íbamos a olvidar bastante o del todo.
Por un segundo, Mariano siente la tentación de contestar algo que sea brutal y definitivo, como para ayudar al jodido destino a cumplirse, pero se saca los anteojos, mordisquea la patilla y dice:
—No recurrí a vos. Renuncié a vos. Como en las novelas cursis del siglo pasado, ¿no? El enfermo sin salvación viene de ver al médico y dice a la mujer que quiere: ‘Ya no te quiero”.
Una arañita, minúscula, camina sobre la mesa; trepa a la mano de Clara, le tiende un puente de hilo entre los dedos. Clara busca los ojos de Mariano:
—Me habías dicho cosas horribles. Antes.
—No.
—Me habías acusado de necesitarte.
—No. No.
—Me habías dicho que...
Ella echa una bocanada, persigue una mosca con el humo.
—Tendrás mucho para contar —dice.
—Y vos.
—¿Yo? No mucho.
—Supongo que te habrán pasado cosas —dice, explora, pregunta Mariano—. En todo este tiempo...
—Me aguanté —contesta, elude, se encierra Clara—. No me morí en tu ausencia. Para mí era fácil, ¿no? ¿Te acordás? Me decías que yo tenía piel de tela impermeable y que todo me resbalaba y... Yo me quedé aquí. Me quedé. Un país en demolición. Esperando. Que se me cayera encima y me aplastara.
Clara escucha su propia voz resonándole bien adentro:
“No vas a llorar, Clara”, su propia voz: “No vas a llorar, no”, alzándola y aguantándola para que no tropiece y se caiga. Por los ojos no le sale nada. Por la boca tampoco. Aunque quizás le haría bien decir: “No me gusta estar sola. No estuve sola. No me gusta sufrir. Te borré. No te necesito”.
Mariano clava la vista en los tablones del piso de madera, en la mugre de varios días con sus noches, las manchas de alcohol o de café, los puchos apagados contra el polvo grasiento.
—Yo no quiero que nadie me espere —dice—. No quería.
—Para no sentirte obligado a esperar a nadie —dice Clara—. Por eso.
—Puede ser. No sé. Puede ser —dice Mariano, y dice—: No importa.
Las palmas de las manos de Clara forman un cáliz que le sostiene y le aprieta los músculos de la cara. Esta cara que parecía no cambiada. Si se pudiera, piensa Mariano, ser más fuerte que la pena y el olvido. No quiero empezar otra vez con aquellas guerrillas inútiles: me dijiste, te dije, no fue eso, sí fue, quise decir, no quise, sí quisiste, no. No quiero haberte lastimado nunca. No quiero defenderme. Si se pudiera decirte que en la prisión vos eras la única libertad que ellos no podían arrancarme. Si se pudiera verte todavía la alegría sacándote chispitas por los poros de la piel. ¿Sabes? Si se pudiera. Fue un asesinato. Ya sé. O no. El amor era un dios primitivo, me exigía sacrificios, se había muerto de hambre.
—Sigues sin decirme.
—¿Qué?
—Por qué volviste.
Mariano mira al techo. Decirte: me sentía ladrón. Decirte: estaba usando una libertad que no era mía. Y además, ¿por qué vuelve el animal salvaje a beber del agua de la cañada? Pero no dice nada.
—¿Quieres que te lo diga yo?
—No. No me hagas preguntas. No me gusta que me hagan preguntas.
—Ya lo sé. Te sientes como si te estuvieran mandando. Yo debería saberlo. Todavía vives defendiéndote. Como antes. Antes, también eso me gustaba. Pero yo cambié, Mariano. Yo cambié.
Mariano quisiera besarla o quisiera romperle la cara. En cambio, le dice: “Perdona”. Aprieta el vaso entre los dedos. La mira mirarse las uñas comidas; la mira mirarlo como si él fuera transparente y también quisiera que no hubiera pasado el tiempo y que no hubiera pasado nada. ¿Hasta qué edad se puede creer que la noche es una diosa peleadora y no el resultado de la rotación de la tierra? Enciende un cigarrillo: confirma que sigue mal del pulso. Pide más vino. Podría decir que ha vuelto para hacer algo por su pobre Tierra y por lo que le merece ser salvado; y eso sería verdad. Pero sería solamente una parte chiquita de la verdad.(...)
7 jul 2015
mal humor
robé al idea de la cope.
Nisiquiera se porque estoy tan fastidiosa.
Me dijeron que mañana no trabajaba, salí a las cinco y cinco y veinte me llamaron para decirme que no, que trabajaba, que "era joda" (?)
Ví a mi ex el viernes y todavía no defino que me pasó
Me mando un mensaje hace un ratito y me clavó el visto (parauqemehablasflordehijodeputa)
Todavía no cobre (estamos a 7 chabón)
Tengo un final el jueves qué viene (alguien lo quiere dar por mi?)
trabajo de algo que no me gusta
debo mucha guita en mi tarjeta
tengo que pagar un celular que ya me robaron
mi hermano en cuasi machista
soy constantemente cuestionada
estoy cansada de que los triunfos se midan en guita
necesito adelgazar
-estas enojada por qué te clavo el visto no?
SI. RE CALIENTE
etc.
5 jul 2015
Cuando lo conocí, él estudiaba Derecho y además trabajaba como una bestia. Había descubierto la fórmula de no dormir, se veía. Leía cuanta cosa le caía en las manos y le gustaba tomar vino y escuchar historias y opiniones. Era una esponja de absorber palabras, siempre callado, siempre curioso.
Un buen día él mismo descubrió quién era. Supo de golpe, como en una revelación, para qué había aprendido todo lo que sabía y a quienes iba a entregar todo lo que fuera capaz de dar en el tiempo de vida que pudiera vivir. De golpe se llenó de asco y de apuro. Fue el día en que lo echarón del empleo, porque le apagó un pucho en la cabeza al gerente, y la noche en que decidió dejar de estudiar porque descubrió que el Derecho no existía. El caballo hace al jinete y el bocado al diente: el Derecho era el derecho de muchos hombres a hacerse puré bajo la suela de pocos. Mandó todo a la mierda y se dedicó a organizar la rabia, como el decía, durmiendo donde fuera y comiendo si había. Lo que pasara con él, se le importaba un carajo. Había aceptado su destino cuando supo cuál era, o lo había elegido, no sé, pero sin hacer ningún drama con eso, como si la pobreza y el peligro de morir fueran una fiesta. Se había dado. Darse. Él sabía que no hay alegría más alta.
29 jun 2015
16 jun 2015
7 jun 2015
Otro domingo frente al monitor, buscando una película superflua que no me haga pensar, tratando de evitar todo lo que tengo que estudiar para los parciales que se vienen, etc.
No tienen ni idea lo difícil que me resulta aceptar que tengo cicatrices, que no tengo todo superado, que la realidad (hace rato) me paso por encima.
Nada, por suerte (creo) ya no miento más.
2 jun 2015
30 may 2015
10 may 2015
7 may 2015
6 may 2015
cicatrices 3 (hasta cuándo?)
Ya fué
Ya está
es la última vez.
Lo pensas, como queriendo marcarlo a fuego, como buscando subrayarlo para que se te grabe en la mente. Una vez escuché que el "eso del límite es una mentira" porque cuándo lo estas pisando, corres el limite un poco más para atrás, te das cuenta de que en verdad no llegaste tan lejos y que el límite esta a cientos de kilómetros.
Y ¿Qué pasa cuándo te hacen otra cicatriz? ¿Encontraste el límite o vas a seguir corriendo la vara un poco más adelante?. "No digas que no te avisamos". Exacto. Todos te avisaron que iba a terminar mal, te la jugaste, quisiste seguir, quisiste ver si soportabas otra cicatriz.
Acá estamos y ¡Sorpresa! la soportas, vas a sobrevivir, en unos meses te vas a reir y estas marcas van a ser historia. Pero ahora te pincha, ahora molesta, como una piedrita en el zapato.
No sabes si es falta de amor propio, no sabes que pasa para que sigas, continues, vuelvas a hacer cosas como el orto y lo sigas disfrutando, pero todo termina y acá estamos.
Hace poco escribi que "me habías encontrado el límite". Saben que, tenía razón. El límite estaba ahí, muy atrás y yo lo crucé.
Pero todo bien ,porque ahora tengo otra cicatriz, otro motivo que me lleve a dormirme tarde
y otro motivo para aprender
y querer ser feliz
una y mil veces.
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