1 ene 2015
2014
Viaje mucho, hice muchísimo dedo e incluso llegue a dormir e lugares que jamás imagine hacerlo.
Creí conocer personas y no fue así. Me mintieron, yo también mentí. Fingí orgasmos (muchos) como así también fingí escuchar a mucha gente mientras me quedaba dormida del aburrimiento.
Sin duda me fue el año qué con más chabones me acosté. Creí que jamás iba a olvidar a una persona, creí que la iba a extrañar toda la vida.
No llegué a tocar fondo, pero creí qué lo hice. Me prometí no volver a hacer cosas y las terminé volviendo a hacer (con muchísimo placer).
Olvidé muchas cosas, detalles insignificantes.
Solté tantas otras, aprendí a dejar que fluyan y a dejar de amarrar cosas. (sobre todo porque amarrar no sirve de nada).
Me rompí un diente, me lo arregle, me lo volví a romper y así como tres veces.
Me rompí yo, desperte sin saber donde estaba. Tome muchísima cerveza, fume mucho porro y eso me hizo cometer errores desastrosos.
Me equivoqué, demasiado.
Tuve un trabajo deprimente en Constitución, casí que me convenzo de que me gustaba y me echaron haciendome un favor.
Volví al laburo que deje a principio de año, sonreí por eso.
Me arrepenti de (pocas) cosas, la culpa me mató unos días y después se esfumó.
Sonreí, muchísimo.
Agradecí y pedí disculpas.
Para el 2015 quiero:
más sexo y menos escenitas
un jefe que no me queme tanto el bocho
un laburo menos esclavo
más recitales
más viajes
amor, mucho amor
y paz
SALU
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario