7 sept 2014




Vino una tormenta
y ni la casa me dejó 

Y en los escombros no quedaban
los recuerdos de tu amor. 

Una noche no hace mal
Dijiste cuando te inyectabas
las promesas que esa noche 

la lluvia se llevó. 
Siempre fui creyente 
Creo en Dios, creía en la gente, 
Y en mi perro que un día 
la mano me mordió. 
En la calle la mirada 
es tan indiferente 
Ya no creo en la gente 
Sólo creo en mi Dios. 
Miro al cielo y sigue siendo cielo
Y esta tierra quema como el infierno. 

Ayer cuando crecimos 
todo era tan distinto 
Todo era un paraíso 

qué fue lo que pasó. 
La pregunta de mi vida 
siempre es la misma 
Quién fue el hijo de puta 
que la vida nos compró. 

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