5 mar 2010

La vida es del color del que yo quiera verla

Música, te escucho y me es inevitable llorar. Sé que siempre mis relatos breves y consisos empiezan con una canción, o con un ritmo, o con un interprete. Sepan disculpar, pero es así, y cada música me transmite a un mundo, a una época que vivi en mis años de juventud. Hoy le toco el turno al cd ese de "grandes exitos" de Shakira. Que música esa, recuerdo cuando puse este cd entero y cada tema me hizo acordar a aquella persona que destrozo mi corazón sin piedad.

Creo que amé tanto que llegue a sentir que el corazón se me iba a salir por el pecho. Aquellas noches, sentada en el balcón escuchando antología mientras un vaso de gancia azucarado curaba mis heridas. Aquel mayo inoportuno, nunca le llegue a tener tanto odio a un mes. Es el día de hoy que cada ves que llega mayo le temo, creo que tiene un problema personal conmigo.  Asi que cada 30 de abril me mentalizo para lo que esta por venir. Muchos podrán decir que yo hago las cosas mal, que mayo no tiene nada ver, pero yo se los aseguro yo le caigo mal a mayo. 

En fin, les decía mi balcón me ha visto demasiadas veces llorar. Corria mis ventanas corredizas, ponia play al CD, un vaso bien fresco, y las lagrimas brotaban solas, como si tuvieran vida propia de mis amarronados ojos. Lloraba tanto que llegue a creer que me iba poder deshidratar. Tenía tan solo 15 años, era tan inocente, tan llena de vida. Como me gustaría poder sentir una pizca de aquella niñez, de aquellas dudas que tenía con tan pocos años de vida. ¿Tenía yo la maldita obligación de sufrir tanto?. Sin duda si sufrí, es porque si. Ahora con mis 25 años puedo decir que cada noche en vela teniendo que ir al otro día al colegio, mirando las estrellas y deleitandome , me sirvieron. Sin duda no sería la misma. Todo me tenía desganada, yo no se si lloraba por todo lo que lo amaba, o si lloraba porque me había dado cuenta (de una buena vez) que tanto amor no era correspondido. Que por más que yo pensara que mi amor nunca se iba a consumir, que nunca iba acabar, que era lo más perfecto que pude sentir, la amarga realidad, era que ese amor tenía que terminar. Si; terminar, no olvidar, no nos confundamos por favor. Tenía que terminar y yo tendría que poner un fin a eso, no podría seguir amando tanto a una persona que evidentemente no quería recibir mi amor, que lo último que quería es que yo andara rogandole que por favor no se vaya demi lado, que yo sin él no existia. Y si, digo terminar, se tenía que terminar, yo elegia estar feliz o no, total la felicidad es una desición ¿no?, lastima cuando la gente se entromete en tu desición, y todo se convierte en una indesición y más lio de palabras que a poca gente le podrá interesar a estas horas de la madrugada. Muchos se preguntaran porque no digo olvidar, es un termino cruel, es un término algo irreal para hablar de una persona de un sentimiento, de un momento, de una sensación. Digo yo, si yo diría que tenía que olvidar ese amor, a esa persona cada vez que me la nombraran mi respuesta tendría que ser "no, no lo conozco", o cada vez que me dijeran ¿Te acordas cuando salias con...? yo diría " eso no paso nunca o almenos yo me olvidé".

Yo no pude olvidar ese amor, no pude olvidar a esa persona. Pude terminar ese amor que era como una espina en mi, que me consumía. Nunca voy a olvidar el daño que me hacia, las ganas de ir y agarte a bifes que tenía. Cada vaso de gancia que me termine, con cada trago brindaba en tu honor. Y con cada ves que reproducia si te vas un cigarro consumía. El humo entraba en mis pulmones y allí se quedaba. Llegue a probar mil y una cosas para dejar de sentirte, para no amarte más, para que el amor llegara a su fin. Terapias, me interne en mil lugares para que te sacaran demi y nadie pudo. Solamente el tiempo hizo lo que mejor sabe hacer, y los vasos de gancia y vino fueron disminuyendo. Cada noche en mi balcón me aguantaba menos. Me tenía cansada, tanto melodrama, tantas veces reproducir esos temas tantos moscas en la casa que me partían la cabeza, lo deje simplemente lo deje. No abrí más mi puerta corrediza para ir al balcón y llorar en tu honor. En cambio hice cosas más útiles, y escribí, me dedique a escribir. A mirar tele, a ir a talleres, a salir con amigas. Conocí nueva gente que me llevo a recorrer el mundo. Recorrí el país entero -miento, San Luis es una deuda que tengo y pronto voy a cumplir-. Bebí de las cervezas más exoticas que hay, llegue a tomar tantas y tan variadas que extrañe el gusto de una simple Quilmes. Hoy me mudé, vivo en un pequeño pueblo de Entre Ríos, mi familia me extraña, sí, pero los dejé en buenas manos, ademas vuelvo cada tanto al barrio para ver como crece y como cambia. 

Mientras tipeo estas letras, suerte suena en mi pc, y en mis ventanas el ruido de la lluvia caer. La miro caer desde aca, es hermoso este paisaje.

No le deseo lo que me paso a nadie, o podría desearselo a todo el mundo, nada me hizo aprender tanto como ese sufrimiento, y desearía que toda la gente pudiera aprender un cuarto de todo lo que esa época me enseño a mi. Solo dejo un consejo y les digo, la vida es del color del que ustedes quieran verla! veanla, rosa,negra, blanca, gris, verde, el color que más les guste y el que más les signifique,pero sobre todo, tomen la desición y de una buena vez, ¡SEAN FELICES!

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