25 ene 2010

mentiras piadosas;

Cuando le dije que la pasión por definición no puede durar  
¿como iba yo a saber que ella se iba a echar a llorar?.  
No seas absurdo, me regañó, esa explicación nadie te la pidió  
así que guardatela, me pone enferma tanta sinceridad.  
 Y así fue como aprendí que en historias de dos conviene a veces mentir  que ciertos engaños son narcóticos contra el mal de amor.  
 Yo le quería decir que el azar se parece al deseo  
que un beso es sólo un asalto y la cama es un ring de boxeo,  
que l
as caricias que mojan la piel y la sangre amotinan  
se marchitan cuando las toca la sucia rutina.  

 Yo le quería decir la verdad por amarga que fuera  
contarle que el universo era más ancho que sus caderas.  
Le dibujaba un mundo real no una color de rosa,  
pero ella prefería escuchar mentiras piadosas.  
 Y las caricias que mojan la piel y la sangre amotinan  
se marchitan cuando las toca la sucia rutina.  
 Y cuando por la quinta cerveza le hablé de esa chica  
que me hizo perder la cabeza estalló,  
vas a callarte de una vez por favor.  
 Y así fue como aprendí que en historias de dos conviene a veces mentir  
que ciertos engaños son narcóticos contra el mal de amor.  
 Yo le quería decir que el azar se parece al deseo  
que un beso es sólo un asalto y la cama es un ring de boxeo,  
que las caricias que mojan la piel y la sangre amotinan  
se marchitan cuando las toca la sucia rutina.  
 Yo le quería decir la verdad por amarga que fuera  
contarle que el universo era más ancho que sus caderas.  
Le dibujaba un mundo real no una color de rosa,  
pero ella prefería escuchar mentiras piadosas.