29 ago 2009

La hija del fletero, linda infinita 
volvió a Madrid, donde
parece que es feliz 
ese día me mando al descenso 
recuerdo como su mirada me volteó
Pero dos que se quieres, se dicen cualquier cosa 
Ay ! si pudieras recordar sin rencor. 
En mi buzón hay un par de cartas suyas 
fueron juntandose y no tengo el valor... 
Todavía su amor me descargas 
(nunca tuvo higo seco junto a mi) 
Pero a los ciegos no les gustan los sordos 
y un corazón no se endurece por que sí
No calentás la misma cama por dos noches 
me reclamaba y no la quise oír 
hice de todo por impresionarla 

y dejé huérfano todo su penar
No me gustó como nos despedimos 
daban sus labios rocío y no bebí 
Sopa de almejas es todo lo que como 
(Siempre fui menos que mi reputación)

No hay comentarios: